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Escalada libre:
Los pies y manos son las únicas herramientas que utiliza el escalador, además de anclajes que sólo se utilizan como medida de seguridad.Escalada artificial:
Se utiliza en paredes que no tienen grietas naturales. Se utilizan agarres artificiales para ayudarse en la subida.Escalada deportiva:
La que se desarrolla en paredes artificiales y naturales. La diferencia con la escalada libre, es que las paredes estan preparadas para su ascensión. Se denomina deportiva por sus competiciones.
Escalada interior:
Cuando todo el cuerpo o parte de él se introduce en grietas de diferentes tamaños para subir por ellas. Es una modalidad bastante derivada de la "escalada acrobática". La precisión que se necesita en los movimientos así como la enorme fuerza que exhiben sus practicantes.Escalada exterior:
La que se practica en paredes que disponen de apoyo para los pies y de agarres para las manos.
Principios básicos
Existen una serie de principios básicos que deben ser tenidos en cuenta, como:
No cruzar los pies.
Mantener la mayor parte del trabajo en las piernas y pies antes que en los brazos.
Mantener en todo momento tres puntos de apoyo con la roca, como mínimo. Debemos desplazar una extremidad cada vez, buscando un nuevo punto de apoyo inmediatamente.
Subir alejando el cuerpo de la pared, dentro de lo posible, lo que nos permitirá divisar mejor los siguientes puntos de apoyo.
Realizar movimientos cortos, sin brusquedad. Este aspecto cambiará en algunos tipo de escalda, como por ejemplo el boulder (escalada en bloque) donde algunos movimientos, influidos por su dificultad, son rápidos y bruscos.
Ir siempre asegurado.
Evitar escalar si el terreno está mojado o húmedo.
Siempre acompañados.
Escalada en bloques
Esta técnica se utiliza como un acercamiento al mundo de la escalada y entrenamiento del resto de tipos de escalada. Para su práctica seleccionaremos rocas de 2 a 10 metros de altura, que nos servirán para comprobar la adherencia del calzado elegido a la roca, las oscilaciones del centro de gravedad en los desplazamientos en la pared, las presas básicas o la regla de los tres apoyos.
Escalada de adherenciaLa escalada de adherencia es la que utilizamos en paredes que no son del todo verticales y/o que no disponen de suficientes presas. Se emplea asimismo para superar canales resbaladizos.
En estas situaciones será enormemente importante la colocación del cuerpo: la parte inferior del mismo deberá separarse lo máximo posible de la pared y trataremos en todo momento de que el mayor peso del cuerpo se aplique en el punto de contacto de los pies con la roca. Siguiendo estos requisitos será de suma importancia no intentar alcanzar presas que se encuentren muy alejadas de nuestra posición.
Si tenemos que acceder a una presa alejada, mantendremos las manos en las presas disponibles y avanzaremos poco a poco, con pequeños pasos. A esto se le llama "superación por adherencia".
Tendrá mayor dificultad el hecho de intentar avanzar sin presas de manos. Para ello apoyaremos la palma de la mano en la roca, con los dedos hacia abajo y avanzaremos dirigiendo los pies hacia las manos.
En esta modalidad técnica de escalada resulta casi imposible ir hacia atrás, por lo que toma mayor importancia el saber qué paso va a ser el siguiente, para no equivocarnos teniendo en cuenta que cualquier movimiento que realicemos de forma precipitada puede suponer una caída.
Por lo tanto en la escalada de adherencia tiene un importante papel el factor psicológico; saber mantener la tranquilidad y el equilibrio interno es esencial para poder practicar esta actividad con el mínimo riesgo.
Escalada en X
La escalada en X suele practicarse en chimeneas anchas, en diedros o placas de gran verticalidad.
Habrá que proceder realizando alternativamente un agarre de apoyo y un agarre de tracción.
Escogeremos el punto de apoyo que se encuentre aproximadamente a la altura de nuestra cabeza.
El centro de gravedad de nuestro cuerpo deberá encontrarse sobre la superficie de apoyo (línea que une los apoyos de los pies), esto nos permitirá economizar fuerzas.
Este tipo de escalada se denomina en X porque el escalador deberá ir realizando un movimiento que imite este dibujo, alternando Pies y manos en X:
- mano derecha.
- pie derecho.
- mano izquierda.
- pie izquierdo.
Escalada en fisuras
Este tipo de escalada se realiza mediante empotramientos que, según el ancho que presente la fisura, se realizarán con los dedos, las manos, los puños, los codos, los pies, las rodillas o con el cuerpo entero.
Si utilizamos los dedos la presión que recaerá sobre ellos será enorme y eso tiene riesgo de importantes lesiones. Es preferible decantarnos por el empotronamiento de las manos, que deberá realizarse con los pulgares hacia arriba, para lo cual introduciremos los dedos extendidos en la fisura, procediendo a cerrar el pulgar tanto como sea posible.
En fisuras que tengan el ancho de la mano podemos empotrar las puntas de los pies, para lo que los colocaremos de canto. En fisuras irregulares o algo más anchas suele cometerse el error de meter el pie horizontalmente y pisar hasta que se empotra, puede ocurrir que el pie se nos quede enganchado en la fisura.
Si nos encontramos con una fisura muy grande para nuestras manos, podremos valernos de los puños. Para ello introduciremos la mano horizontalmente en la fisura y cerraremos el puño. Esta es sin duda una modalidad técnica que requiere de mucha práctica.
En fisuras de tamaño aún mayor, introduciremos todo el brazo para después girar el codo. Esta posición suele presentar bastante inestabilidad por lo que es recomendable únicamente para momentos de reposo.
Escalada de chimeneas
Denominamos chimeneas a las grietas anchas que nos proporcionan el espacio suficiente para todo el cuerpo. Podemos distinguir entre chimeneas estrechas, de oposición y de extensión; en función de su anchura.
En primer lugar debemos señalar que, sea cual sea la anchura de la chimenea, el escalador no deberá introducirse en lo más profundo de la misma. Escalaremos de forma tranquila, sin movimientos bruscos que puedan ponernos en peligro y tratando de controlar nuestras fuerzas en todo momento.
Escalar en chimeneas estrechas: ambas piernas o ambos brazos deberán moverse al mismo tiempo. La parte superior del cuerpo consigue empotrarse, avanzamos enderezando las piernas al tiempo que soltamos la parte superior.
Escalar en chimeneas de oposición: apoyaremos los pies contra una de las paredes de la chimenea y la espalda y las manos contra la otra pared; para avanzar apretaremos las piernas fuertemente contra la pared situada al frente, los brazos mantendrán el cuerpo en su posición mientras desprendemos la espalda de la pared. Volvemos a colocar la espalda algo más arriba contra la pared y subimos las piernas en pequeños pasos. Para conseguir avanzar más rápido podemos colocar una pierna en la pared trasera.
Escalar en chimeneas de extensión: son las chimeneas más anchas, en ellas avanzaremos colocando el brazo y el pie derecho en una de las paredes de la chimenea y las extremidades de la izquierda en la otra pared. Si los muros son lisos, conseguiremos el apoyo con la palma de las manos y apoyando la mayor parte posible de la suela de los pies.Los pies se colocarán con la punta hacia arriba, las manos a la altura de los hombros y con el pulgar señalando hacia abajo. Al alzar una pierna deberemos aumentar la presión sobre la mano contraria.
Escalada dinámica
La escalada dinámica se basa en la posibilidad de sacar el máximo rendimiento a los momentos de inercia; es decir, pasamos del típico movimiento estático y meditado de la escalada a otro dinámico basado en la utilización del impulso corporal.
Esta técnica se basa en que el momento del agarre y de la carga del peso se produzcan exactamente en el punto en el que el movimiento cambia de sentido, instante que se conoce con el nombre de "punto muerto". Para conseguirlo deberemos tener preparado el cambio de agarre cuando se va llegando al final de la trayectoria ascendente. Asimismo es necesario que la mano que se queda en la roca se afiance al máximo.
Evidentemente esta es una técnica que sólo deben utilizar escaladores experimentados, que requiere de una perfecta coordinación de los movimientos. Es imprescindible que quien desee dominar esta técnica domine previamente las caídas, teniendo en cuenta que es mucho más difícil dominar una caída que aparece tras un impulso que otra "normal".
Existen diferentes tipos de lanzamientos que podemos utilizar:
- Lanzamientos con aceleración vertical: para preparar el movimiento nos encogeremos al máximo, trataremos de conseguir que la aceleración apunte directamente hacia arriba, tras habernos afianzado en el agarre inferior mantendremos el superior con lo que evitaremos el posible desplazamiento pendular.
- Lanzamientos con aceleración hacia la pared: se emplean en escalada sobre pequeñas regletas y ligeramente extraplomada. La aceleración en este caso es más bien hacia la roca (no hacia arriba). Los dos pies deberán mantenerse en la roca.
- Lanzamientos con aceleración pendular: técnica adecuada para escalar extraplomos con agarres grandes o en techos. Para poder realizarlos aceleraremos el cuerpo en una trayectoria circular alrededor del brazo extendido, para ello será necesario disponer de un óptimo agarre. Es un buen lanzamiento, que nos ahorrará gran cantidad de esfuerzo.
- Saltos: se pueden realizar desde el suelo o desde la posición de escalada. Si lo hacemos en escalada la presa a alcanzar deberá tener forma similar a un buzón ya que debe aguantar el movimiento del escalador. Nos impulsaremos paralelos a la pared e intentaremos agarrarnos con una sola mano, mientras la otra guía la dirección del salto y reduce la posible oscilación.
Escalada en extraplomos y techos
Sólo podrán realizar escaladas en extraplomos y techos las personas cuya fuerza física se lo permita.
La técnica para ello se basa en un principio: mantener el centro de gravedad del cuerpo cercano a la pared, teniendo en cuenta que cuanto más se traslade hacia atrás mayor será el giro que debemos aguantar con la fuerza de los dedos. Para mantener este centro de gravedad deberemos tener el cuerpo en tensión, de ahí el hablar de la fuerza física como un elemento indispensable.
Un aspecto importante para el ahorro de energías en este tipo de escalada es el de intentar escalar siempre que podamos con los brazos extendidos (lo que nos ayudara a relajar la zona de los hombros y la espalda). Las posiciones que son más eficaces son las de arco y de cuerpo girado, en caso de que existan los suficientes agarres, el girar el cuerpo nos permitirá seguir agarrándonos sin doblar el brazo que nos sujeta.
Movernos en extraplomos nos obligará a no comenzar a escalar hasta que no tengamos perfectamente planeada la ascensión ya que debemos evitar en todo momento quedarnos parados de forma innecesaria.
En el caso de la escalada en techos deberemos poner especial cuidado con el "movimiento pendular", para evitarlo deberemos intentar mantener los pies en constante contacto con la roca o trasladando lentamente el centro de gravedad del cuerpo hasta la verticalidad de los agarres. Otro aspecto importante a tener en cuenta es que debemos mosquetear los seguros del techo desde la última posición vertical que encontremos, de no ser así necesitaremos mucha más fuerza para conseguirlo durante el recorrido lo que puede llevarnos a una situación de peligro.
Escalada de Costa o Psicobloque
Se practica en las rocas de la costa y se suele acceder directamente desde el mar. Es una escalada que exige gran potencia y fuerza, con el inconveniente añadido de la humedad y de la roza resbaladiza, que en el caso de la caliza se hace todavía más peligrosa.
No se suelen hacer tramos demasiado largos, ya que la ascensión no suele hacerse asegurado, pudiendo llegar al suelo en una caída. Si te caes, es al mar, algo que pone un punto de dificultad a la escalda, ya que hay que saber caer al agua porque podemos hacernos daño. Se practica de forma libre y como mucho se utilizan ciertos elementos que ya están colocados en los extraplomos, etc.
Importante aclarar y limpiar bien todo el equipo para que no se deteriore con el salitre.
Rappell
El rappel es el sistema más utilizado para descender de una pared tras su escalada, evitando descensos fatigosos.
Para rappelar utilizaremos preferiblemente cuerdas dobles que fijaremos a anclajes fijos de la pared, a una roca o a un árbol que nos ofrezca total seguridad. Siempre es recomendable anclar en dos puntos, para evitar un accidente en caso de que uno de ellos falle.
A la hora de bajar nos serviremos de descendedores en forma de "8", que nos permitirán tener un mayor control de la caída y nos ayudará a economizar nuestras fuerzas. Para realizarlo doblaremos las cuerdas, formando un lazo que se introduce por el agujero grande, pasamos tras la anilla del agujero pequeño y enganchamos éste al mosquetón del arnés. Tras cerrar el seguro del mosquetón ya estaremos preparados.
Si llevamos la cuerda al frente, se deslizará y comenzaremos a descender, si la ponemos hacia atrás cerraremos el ángulo de fricción y nos detendremos. Sólo queda que nos coloquemos a la roca con el cuerpo casi en ángulo recto y con los pies apoyados sobre ella.
Si vamos en grupo, en el momento en que un escalador alcance el suelo o el siguiente rappel, deberá avisar al compañero. Suele utilizarse para ello la expresión "cuerda libre".
A la hora de rappelar es conveniente tener en cuenta las siguientes precauciones:
- Disponer siempre de una segunda cuerda auxiliar.
- Revisar la colocación del arnés cuidadosamente.
- Bajar despacio, para evitar el calentamiento de la cuerda y del ocho.
- Especialmente si se trata de un rappel volado, deberemos anudar los extremos libres de la cuerda.
- Mucho cuidado con elementos de la ropa (ropa suelta, bufandas...) o incluso el pelo largo que puedan engancharse al freno y obstruirlo.
La cuerda
La cuerda fue el primer y único elemento utilizado por los intrépidos escaladores que dieron comienzo a este deporte. De aquellas cuerdas de cáñamo retorcido con las que se comenzó a escalar se fue pasando por diferentes materiales hasta llegar al usado actualmente: el nylon.
La estructura de la cuerda se divide en dos partes: la Camisa, nombre con el que se reconoce a la parte externa y el Alma, tal y como se denomina la parte interna. Ésta última es la zona de la cuerda que más sufre y por tanto la que requiere de una mayor supervisión.
En cuanto al tamaño de la cuerda, en el mercado encontraremos numerosos diámetros y largos diferentes, si bien los más recomendables para el desarrollo de la escalada deportiva son las que van de 10 a 11 mm. de diámetro (principalmente las de 10,5 gracias a su excelente relación peso/resistencia) y de un largo entre 50 y 60 metros. Esto en cuanto a las cuerdas simples, debemos saber que las cuerdas pueden utilizarse además en doble, si es así iremos a cuerdas de menor diámetro (entre 8-10 mm.); este tipo de material se usa únicamente en grandes paredes o en vías de varios largos.
Recomendaciones para adquirir una cuerda:
- Que cumpla la homologación de las Normas UIAA.
- Que sea flexible, lo que nos supondrá mayor facilidad a la hora de realizar los nudos. Nunca deberemos adquirir cuerdas de espeleología, que son estáticas y por tanto nos resultarán excesivamente rígidas.
- Debe tener una óptima resistencia a la abrasión que sufrirá debido al rozamiento con la roca.
- Tiene que mostrar un comportamiento dinámico a la rotura, pero con escaso alargamiento por debajo de los 80 kilos.
- Que tenga poco retorcimiento.
Nadie duda de la importancia de mantener las cuerdas en un óptimo estado de conservación. Para ello tenga en cuenta los siguientes puntos:
- Manténgala siempre seca, en caso de que se moje no la secaremos bajo el sol, sino en un lugar aireado y siempre a la sombra.
- En caso de que vayamos a pasar una larga temporada sin utilizarla, la guardaremos en un lugar fresco u seco, lejos de cualquier fuente de calor.
- Si deseamos lavarla lo haremos sólo con agua tibia y sin detergentes.
- Recuerde que debe renovar las cuerdas cada cierto tiempo, dependiendo del uso que les dé. Se recomienda que si las utiliza con mucha frecuencia (aproximadamente una vez a la semana), las cambie cada 12 meses; si el uso es menos continuado tenga en cuenta que el tiempo máximo recomendable es cada 3 años.
El arnés
El arnés utilizado mayoritariamente en la escalada deportiva es el denominado ARNÉS DE CINTURA. Debemos ser conscientes de que este tipo de arneses no cuentan con la homologación de la UIAA ya que esta homologación la obtienen únicamente los que son completos, es decir, los que incluyen también una parte superior (de pecho). La utilización masiva del arnés de pecho en la escalada es debida a que nos permite una mayor libertad de movimientos, pero evidentemente también se está asumiendo el riesgo posible de dar la vuelta en el vuelo.
Existen una gran cantidad de arneses diferentes, cientos de modelos fabricados por decenas de marcas. En la selección del más adecuado deberemos tener en cuenta:
Decantarnos por un arnés cuyo cinturón sea ancho y acolchado (90 mm.), lo mismo que en la parte de los músculos (75 mm.). Tener en cuenta que el arnés debe tener un ancho que no nos resulte molesto en las piernas pero que se nos ajuste perfectamente en los músculos. Con anillas amplias para que las cintas express salgan con facilidad y que estén bien distribuidas a lo largo del cinturón. Cierre de seguridad. La anilla por la que pasa la cuerda debe ser de seguridad, muy resistente y fabricada en material antiabrasivo. No elegir modelos antiguos y seleccionar siempre marcas de reconocido prestigio. No adquirir arneses de alpinismo, esquí o espeleología.
Zapatillas
En el mercado encontraremos diferentes tipos de zapatillas:
Ligeras: denominadas "bailarinas". Se sujetan al pie por medio de una banda elástica y tienen unas suelas muy finas, lo cual las hace muy adecuadas para la escalada en adherencia. De suela blanda: se ajustan normalmente con cordones y presentan suelas enormemente flexibles que se doblan con facilidad tanto en sentido transversal como longitudinal. Son las más polivalentes y presentan buen funcionamiento en varios tipos de rocas, por ello son adecuadas para los principiantes. Casi siempre son zapatillas bajas, que nos permitirán una mayor movilidad. De suela rígida: son suelas que pueden doblarse fácilmente en sentido longitudinal a la altura de los dedos, pero no en sentido transversal. Muy adecuadas para mantenerse sobre apoyos pequeños. Suelen presentarse en zapatillas cuya altura alcanza el tobillo, cumpliendo una función de apoyo y hasta de protección para el tobillo.Las zapatillas de escalada deben ceñirse muy bien al pie, por eso es recomendable adquirir un número o número y medio menos que el que utilicemos con zapatos normales.
Mosquetones
Los mosquetones son el elemento básico para la unión del anclaje con la cuerda que sujeta al escalador, son por tanto uno de los materiales de seguridad de mayor importancia.
En el mercado encontraremos diferentes tipos de mosquetones:
Revirados: evitan que la cierda se salga, por lo que siempre es aconsejable disponer de un par de ellos. Con cierre curvado: su uso está muy difundido en cintas express. Gracias a su diseño se facilita la entrada de la cuerda en el mosquetón. Con cierre oblicuo: cuya ventaja es la posibilidad de que el cierre quede encajado en estado de máxima apertura, su mayor desventaja es el hecho de tener que cerrarlos a mano. Ovales: presentan una menor resistencia que los tradicionales.A la hora de seleccionar los mosquetones que nos convienen, deberemos tener en cuenta las siguientes recomendaciones:
- Asegurarnos de que en él se puede leer la garantía de la UIAA, la resistencia a la rotura (que no deberá ser en ningún caso inferior a los 2.000 kilos) y la palabra "tested", que nos asegura que cada mosquetón ha sido probado individualmente.
- Debe presentar una óptima suavidad de apertura de la palanca y precisión de los movimientos de cierre.
- La palanca de apertura deberá disponer de curva de atornillado que nos favoreza la inserción de la cuerda. Esta curvatura no debe ser muy pronunciada, ya que el movimiento incontrolado de la misma podría hacerla salir.
- El ángulo por el que discurrirá la cuerda debe ser redondeado para evitar el desgaste de la misma y su consiguiente rotura.
- El mecanismo de apertura no debe tener ningún diente que pueda provocar que la cuerda quede atrapada.
Cintas Express
Cintas Express son pequeños anillos de cinta, cosidos o anudados, que unen dos mosquetones (uno de inserción en el anclaje y otro en la cuerda). Su finalidad es la de disminuir el rozamiento de la cuerda y se utilizan muy frecuentemente en la escalada deportiva para pasar la cuerda por los puntos de seguro intermedios.
Las cintas deben ser tubulares y de aproximadamente 20 mm o algo más de ancho.
No es aconsejable que sean excesivamente rígidas ya que no cumplirán adecuadamente el cometido de disminuir el rozamiento.
Además de estas cintas express siempre es recomendable llevar un par de mosquetones de pera.
Cordinos
Los cordinos se muestran especialmente interesantes para los aficionados a la arenisca (anillos, puentes de roca...), así como para los que gustan del artificial. En cualquier tipo de escalada es siempre recomendable llevar con nosotros un par de cordinos.
Debemos tener en cuenta que el cordino entra mejor en los orificios de roca y en las anillas de los clavos. Sus medidas van de 3 a 9 mm de diámetro y en cualquiera de ellos será fundamental que vigilemos la homologación.
Casco
A pesar de que nadie duda de la enorme importancia de llevar casco, es cierto que este elemento tan imprescindible para la integridad física del escalador, en numerosas ocasiones es el gran olvidado.
Alegando incomodidad muchos deportistas deciden no ponérselo cometiendo así un gran error. El casco puede ser de gran ayuda, incluso salvarnos la vida, en caso de golpes por caídas de piedras o de choques con la cabeza.
También en los cascos hay normas DIN de homologación. A la hora de adquirir uno deberemos comprobar que cumple estas normas, que tiene poco peso (entre 400 y 500 gr.) y que se acomoda perfectamente a nuestra cabeza.
Descensores y frenos
Los descensores se utilizan para asegurar al primer escalador de la cordada, recuperar al segundo o para descender un rappel. Los más habituales son el OCHO y el GRIGRI.
A la hora de adquirirlos deberemos tener en cuenta principalmente los modelos de aleación ligera, que nos resultarán mucho más cómodos.
Escalar de primero
Escalar de primero supone que no disponemos de ninguna cuerda por encima de nosotros que nos permita asegurarnos y que el seguro vendrá desde abajo. Es la tarea más difícil de la escalada y que requiere de unos conocimientos técnicos particulares.
Valorar los puntos de anclaje
El saber valorar si un punto de anclaje es o no seguro es algo totalmente esencial para cualquier escalador, tanto más para el que tome la primera posición.
CLAVOS: los clavos normales deberán mirarse previamente con un poco de escepticismo, ya que no es un anclaje fijo. Hay que tener en cuenta que el vástago de dentro de la roca puede estar mucho más oxidado que la anilla que estamos viendo y además nos resulta imposible determinar su longitud y por tanto la profundidad a la que está clavado. FISUREROS: la única forma que tenemos de determinar si un fisurero es válido será basándonos en nuestra experiencia personal. De cualquier forma no se deben colocar directamente cordinos en los fisureros con cable, primeramente colocaremos un mosquetón. ANILLOS: cuando preparemos un anillo deberemos de tener presente que la resistencia de la cinta se reduce hasta un 75% de la medida una vez anudada (el porcentaje varía en función de los nudos utilizados). Los anillos son óptimos para utilizarlos en puentes de roca, bloques o árboles. Debemos tener presente que la mayoría de los anillos en bloques se saldrán en caso de tracción hacia arriba. Cuando nos aseguramos con anillos a árboles deberemos hacerlo con un nudo de cabeza de alondra. SPITS: el sistema de anclaje más utilizado pero no por ello el más seguro. El problema en este caso radica en la imposibilidad de ver el estado de corrosión del casquillo, que suele estar más avanzado el de la chapa y tornillo, además de realizarse su expansión muy cerca de la superficie. Los spits industriales son totalmente desaconsejables para cualquier tipo de roca.
Empotradores Mecánicos:
Presentan un dispositivo de muelle que mantiene el seguro en su posición mediante un sistema de presión en las paredes de las grietas. Esto permite su instalación incluso en fisuras totalmente paralelas. Evaluar su fiabilidad es muy difícil y sólo lo harán correctamente los escaladores expertos.
Pasar la cuerda por los seguros intermedios
Para pasar la cuerda por los seguros se deberán realizar siempre dos pasos:
Mosquetonear el seguro con el mosquetón o con la cinta express. Pasar la cuerda.El usar únicamente mosquetones puede depararnos diferentes problemas:
- Si el extremo inferior del mosquetón reposa sobre un saliente de la roca, la cuerda puede trabarse en caso de caída.
- En seguros con anilla, el mosquetón cuelga vertical (perpendicular a la superficie de la pared), por lo que el cierre debe apuntar hacia fuera. En caso de no hacerlo así puede que al reposar el cierre sobre la roca ésta lo presione de forma que lo abra.
- Si colocamos la cuerda erróneamente podremos provocar un aumento de su rozamiento, además existe el peligro de que la cuerda presione el cierre, saliéndose en caso de caída.
- Si la parte media del mosquetón reposa sobre la roca, en caso de caída podría sobrecargarse hasta el punto de rotura.
El uso de cintas express es siempre recomendable. Debemos tener en cuenta que, ya que con ellas no hay que girar el mosquetón superior, tendremos que pasar el mosquetón por el anillo o el cáncamo horizontal desde abajo, apuntando así el cierre hacia el lado contrario de la pared.
Manejo de la cuerda
Al manejar la cuerda debemos tener presente siempre los siguientes puntos:
Las posibilidades de reducir el rozamiento: este rozamiento se produce en todo aquel seguro intermedio en el que se forme un acodamiento, así como en todas las zonas en las que la cuerda se apoye con cierta tensión. Hay que tener en cuenta que el rozamiento será mayor cuanto más grande sea el zig-zag de la cuerda y más aristas tenga que superar en su camino. En caso de que la tensión sea grande, lo más recomendable es montar una reunión. La situación de la cuerda respecto al cuerpo: imaginemos que caemos y una de nuestras piernas queda enganchada en la cuerda... este simple ejemplo nos da una idea de la importancia que tiene la correcta colocación de la cuerda. Considerando que la mayoría de los accidentes se producen por este motivo, deberán tenerse en cuenta que cuando se escala en la vertical del último seguro, la cuerda debe pasar lateralmente sobre el muslo o el pie.










